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Conociendo a Constanza de Garden Destilería

Escrito por Equipo UDD Ventures | Apr 9, 2026 4:24:52 PM

Te presentamos a nuestra emprendedora Constanza González , Socia Fundadora de Garden Destilería, destilería boutique urbana que ha desarrollado el producto Gin Erva.  Garden Destilería ejecutó, con UDD Ventures, el fondo Semilla Expande de Corfo.

¿De qué se trata tu innovación?

"Nuestra solución propone el desarrollo de una destilería boutique urbana, abierta al público, que integra producción, experiencia y sostenibilidad en un solo modelo de negocio.

Garden Destilería aborda tres problemáticas clave del mercado actual: La alta dependencia de productos importados en la categoría de gin, la desconexión entre el consumidor y el origen de los productos que consume y la necesidad urgente de modelos productivos más sostenibles. Para ello, desarrollamos Gin Erva, un gin premium chileno con un perfil cítrico, fresco y diferenciador, elaborado con botánicos naturales y procesos de alta calidad inspirados en estándares farmacéuticos (dado nuestro origen profesional). Este producto no solo compite en calidad con referentes internacionales, sino que además incorpora identidad local y trazabilidad.

Sin embargo, nuestra solución va más allá del producto. Hemos creado una destilería de puertas abiertas en Providencia, que funciona como un punto de encuentro entre marca y consumidor, permitiendo vivir experiencias como tours, catas y creación de gin personalizado. Esto transforma la compra en una experiencia memorable y de alto valor percibido.

Adicionalmente, integramos un modelo de economía circular, reutilizando botellas, valorizando residuos orgánicos y desarrollando subproductos como cítricos deshidratados, reduciendo significativamente nuestro impacto ambiental.

En conjunto, nuestra solución combina producto, experiencia, diseño y sostenibilidad, posicionando a Garden como una marca innovadora dentro de la industria de destilados, con potencial de escalabilidad tanto en Chile como en mercados internacionales".

 
¿Cómo fue la etapa de ideación del proyecto? 

"La idea de Garden / Erva nace en un contexto bien poco cotidiano, regresando de un viaje, en plena pandemia, en un hotel de transición, conectado con un curioso amor por el gin y empezar a preguntarnos por qué, en una categoría tan sofisticada, casi todo lo que consumíamos era importado y distante. Había algo que no calzaba: productos premium, pero sin historia local ni conexión real con quienes los consumen.

En paralelo, veníamos de años trabajando en la industria farmacéutica, con un conocimiento profundo en procesos, calidad y formulación. Teníamos el “cómo”, pero todavía no el “para qué”.

Y ahí aparece un punto de quiebre bien particular, que conectamos entre broma y realidad con la serie Breaking Bad, más allá de la historia, hubo algo que hizo clic: la obsesión por hacer un producto perfecto, distinto, con identidad propia. No se trataba solo de producir, sino de crear algo con carácter, con altos estándares de calidad y con una narrativa detrás.

Esa idea nos quedó dando vueltas:
¿Qué pasaría si aplicamos ese nivel de rigor y obsesión por la calidad —pero de forma ética, legal y consciente— a la creación de un gin chileno?

Ahí nace lo que hoy conocemos como Gin Erva.

Decidimos construir una destilería desde cero, en plena ciudad, abierta al público, donde no solo se produce gin, sino donde la gente puede entender, vivir y conectar con el proceso. Queríamos romper la lógica de una industria lejana y cerrada, y transformarla en algo cercano, transparente y experiencial.

Así, lo que partió como una conversación entre mi socio y yo y una inspiración inesperada, terminó convirtiéndose en una propuesta concreta:
crear un gin premium chileno, con estándares de clase mundial, pero con identidad local, sostenibilidad, diseño y una experiencia que va mucho más allá de la botella".



¿Cuáles fueron los primeros pasos?   

"Partimos desde un lugar bien honesto: teníamos el conocimiento técnico, pero no teníamos espalda financiera. Entonces, uno de los primeros pasos clave fue postular a financiamiento público, porque sabíamos que, si queríamos hacer esto bien, necesitábamos hacerlo de manera profesional desde el inicio.

En paralelo, nos metimos de lleno en el desarrollo del producto. Fueron alrededor de 8 meses intensos —y honestamente, podrían haber sido eternos— porque es una etapa que disfrutamos muchísimo. Ahí es donde realmente se construye la esencia de la marca.

Luego vino una fase muy potente de validación: durante cerca de 2 meses hicimos múltiples rondas de cata, desde personas sin experiencia hasta expertos y ginmelier. Queríamos asegurarnos de que nuestro gin no solo fuera técnicamente sólido, sino también emocionalmente memorable.

Al mismo tiempo, avanzamos en todo lo operacional: el abastecimiento de materias primas, la búsqueda de equipamiento adecuado y la definición de procesos productivos que cumplieran con nuestros estándares de calidad.

Después dimos un paso clave: el lanzamiento en redes sociales. Empezamos a contar lo que estábamos haciendo incluso antes de estar completamente listos, lo que nos permitió generar comunidad desde el día uno.

Y en paralelo a todo eso, formalizamos la empresa. Ese fue un punto de inflexión importante, porque todo empezó a ordenarse, a tomar forma, y el proyecto dejó de ser una idea para convertirse en una empresa real".

 

¿Con qué dificultades se encontraron en un comienzo? 

"Al inicio, lo más difícil fue partir con recursos limitados mientras intentábamos hacer un producto de estándar alto. Eso nos obligó a priorizar todo: desde qué comprar primero hasta cuánto producir.

También fue desafiante navegar la formalización y la normativa, que en una industria como la de alcoholes es exigente y poco clara al principio.

Y por último, aprender a equilibrar la perfección técnica con salir al mercado. Podríamos haber seguido ajustando el producto eternamente, pero entendimos que validar con clientes reales era igual de importante.

En el fondo, la mayor dificultad fue avanzar sin tener todo resuelto, y aún así decidir partir".

 
¿Cuáles son las características de tu equipo para surfear los desafíos y sacar adelante a la empresa? 

"Nuestro equipo tiene una mezcla bien potente: rigurosidad técnica y mentalidad emprendedora. Venimos de la industria farmacéutica, lo que nos da una base muy sólida en procesos, calidad y toma de decisiones informadas, pero al mismo tiempo hemos aprendido a movernos rápido, adaptarnos y ejecutar con pocos recursos.

Somos un equipo chico, lo que nos obliga a ser muy versátiles y resolutivos. Cada uno cumple varios roles, y eso nos permite avanzar sin depender de estructuras complejas.

También hay un factor clave: resiliencia y convicción. Hemos tenido que tomar decisiones difíciles, ajustar el rumbo y seguir avanzando incluso en momentos de incertidumbre, pero siempre con claridad en el propósito.

Y por último, algo que nos define mucho es que estamos profundamente conectados con lo que hacemos. No es solo un negocio, es un proyecto en el que creemos, y eso se nota en el nivel de dedicación y en cómo enfrentamos cada desafío".

 

 

¿Qué grado de avance tiene hoy el proyecto? 

"Hoy el proyecto se encuentra en una etapa de consolidación comercial, con avances concretos tanto en ventas como en posicionamiento de marca.

Hemos levantado financiamiento público en distintas etapas, lo que nos permitió desarrollar el producto, invertir en equipamiento y validar nuestro modelo de negocio. Actualmente contamos con un producto terminado y multipremiado (tanto por su calidad como por su diseño), con presencia activa en el canal HORECA y próximamente en retail, además de venta directa a través de nuestra tienda física y e-commerce.

También evolucionamos nuestro modelo hacia una destilería de puertas abiertas, incorporando experiencias como tours, catas y creación de gin personalizado, lo que ha demostrado ser una línea de negocio con alto potencial.

En paralelo, hemos fortalecido nuestra marca, con un rebranding reciente y reconocimientos internacionales que respaldan la calidad de nuestro producto.

Hoy estamos enfocados en escalar: aumentar ventas, fortalecer canales y proyectar la marca hacia nuevos mercados, tanto a nivel nacional como internacional".

 
¿Algún hito importante que quieras mencionar? 

"Uno de los hitos más importantes ha sido validar nuestro producto a nivel internacional, obteniendo el premio al mejor gin del año 2025 y una medalla de Gran Oro en Catad’or World Spirits Competition y  reconocimientos en competencias como London Spirits Competition, lo que respalda la calidad de nuestro gin frente a referentes globales.

También destacamos la apertura de nuestra destilería en Providencia como un espacio de puertas abiertas, siendo pioneros en llevar este modelo a esta comuna urbana, lo que nos ha permitido conectar directamente con clientes y turistas.

Otro hito clave ha sido el reconocimiento de nuestro producto por su espléndido diseño en el concurso Chile Diseño 2025, lo que posicionó a Gin Erva entre los 3 mejores packaging selectivos - productos de alta gama- junto a grandes referentes del rubro de los alcoholes como Viña Vik y Casillero del Diablo (Viña Concha y Toro).

Y finalmente, haber logrado todo esto siendo un equipo pequeño, financiándonos en gran parte con fondos públicos y reinversión, lo que demuestra la solidez y el potencial del proyecto".

 

¿Qué recomendación o consejo le haces a tus pares emprendedores? 

"Que partan antes de sentirse listos. Es muy fácil quedarse perfeccionando el producto o el modelo, pero el aprendizaje real ocurre cuando sales al mercado y te enfrentas a clientes de verdad.

También les diría que sean muy conscientes de su caja (finanzas). Puedes tener un gran producto, pero si no gestionas bien tus recursos, el negocio no se sostiene.

Y por último, que construyan algo en lo que realmente crean. Emprender es exigente y muchas veces incierto, y esa convicción es la que te permite seguir avanzando cuando las cosas no salen como esperabas".