Para muchos emprendedores, el correo electrónico es una herramienta simple y efectiva para promocionar productos, servicios y novedades. Conseguir una base de correos y enviar una campaña puede parecer una actividad rutinaria y de bajo riesgo. Sin embargo, desde el 1 de diciembre de 2026, esta práctica deberá considerar las nuevas exigencias de la Ley N.º 21.719 sobre protección de datos personales.
¿Puedo usar cualquier base de correos para promocionar mi emprendimiento?
La regla básica es sencilla: un correo electrónico asociado a una persona es un dato personal y utilizarlo para enviar comunicaciones comerciales es una forma de tratamiento de datos. Por lo tanto, no basta con tener acceso a una dirección de correo para poder utilizarla libremente.
Esto es especialmente relevante cuando un emprendimiento compra, recibe o consigue una base de datos. El emprendedor deberá considerar, entre otras cosas, de dónde provienen los datos, para qué fueron obtenidos y cuál es la base que permite utilizarlos para marketing. Que una dirección de correo esté disponible públicamente en Internet tampoco significa que pueda utilizarse para cualquier finalidad.
La situación es aún más delicada si la base fue obtenida ilícitamente. En determinadas circunstancias, su comercialización, transferencia o almacenamiento podría incluso generar responsabilidad penal conforme a la Ley N.º 21.459. La compra de una base no constituye por sí sola este delito, pero el origen de los datos es un aspecto que no debería ignorarse.
La nueva regulación también reconoce derechos a las personas sobre sus datos, como solicitar acceso, rectificación o supresión, y oponerse a determinados tratamientos. Por eso, un emprendimiento que utiliza el correo electrónico como herramienta de marketing deberá estar preparado no solo para enviar comunicaciones, sino también para gestionar las solicitudes de sus destinatarios.
En definitiva, la protección de datos debería incorporarse desde el diseño del negocio. Algunas preguntas básicas son: ¿qué datos necesito?, ¿de dónde los obtuve?, ¿para qué los utilizaré?, ¿cuánto tiempo los conservaré?, ¿quién podrá acceder a ellos y qué haré si una persona pide que deje de utilizarlos?
La entrada en vigencia de la Ley N.º 21.719 no significa que los emprendedores deban dejar de utilizar el email marketing. Significa que deberán hacerlo de manera responsable y conforme a las nuevas reglas.
La pregunta, entonces, ya no es solo “¿cuántos correos puedo conseguir para mi próxima campaña?”, sino “¿puedo utilizar esos correos y qué responsabilidades jurídicas asumo al hacerlo?”
Foto de Miguel Á. Padriñán: https://www.pexels.com/es-es/foto/teclado-palabra-botones-mensaje-2882555/