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columnas de opinión

¿Prevenimos o solo reaccionamos antes los desastres naturales?

Según Itrend, durante las últimas tres décadas Chile gastó en promedio el 1,2% de su PIB anual en responder y recuperarse de desastres. En 2010, tras el 27F, ese gasto llegó al 18% del PIB. Más recientemente, el Grupo por la Infraestructura y Edificación Resiliente estimó pérdidas recurrentes de unos USD 4.000 millones al año. Lo llaman, sin rodeos, el costo de la no resiliencia.

Cada peso invertido en I+D+i para la prevención retorna 2,3 pesos. No es solo un tema de seguridad. Es un tema de productividad, de continuidad de servicios y, en el fondo, de cómo asignamos recursos como país. Innovar en resiliencia es mover la innovación al antes: anticipar, monitorear, decidir con datos y recuperarse más rápido.

Ya hay ejemplos concretos. Itrend desarrolló junto a Senapred una herramienta de gestión y monitoreo de incendios forestales en O'Higgins y Biobío, que redujo en un 40% el tiempo de generación de informes. Una buena idea para enfrentar desastres no basta. Si no tiene clientes que la paguen, se queda en piloto, en proyecto con fondos públicos o en prototipo que nadie vuelve a usar.

Innovar en desastres también tiene que ser un buen negocio, no por una cuestión de rentabilidad por sí misma, sino porque solo lo que se sostiene en el tiempo llega a escalar.

La buena noticia es que hay mercado, y quienes más pierden cuando algo falla suelen ser los que más pueden pagar por evitarlo:

Aseguradoras, que necesitan medir y reducir riesgo.

Energía, agua y telecomunicaciones, que no pueden detener sus servicios.

Minería, agro, forestal y construcción, expuestas a incendios, sequía o sismos.

Municipios y organismos públicos, que planifican y responden en terreno.

 

 

Un modelo que solo vende cuando ocurre una emergencia es frágil, mientras que uno que vende prevención, monitoreo o datos de manera recurrente tiene muchas más posibilidades de quedarse.

En ese sentido, Chile tiene conocimiento científico, experiencia acumulada y una normativa sísmica que es referente. Lo que falta es el puente entre ese conocimiento y soluciones que lleguen al mercado y se queden ahí. Ese puente lo construyen emprendedores que entienden el problema y también entienden el negocio.

Quizás la pregunta no es si vamos a enfrentar el próximo desastre. Eso ya lo sabemos. La pregunta es con qué innovaciones, y con qué empresas, vamos a estar preparados cuando llegue.

 

Fuentes

→ Itrend – Instituto para la Resiliencia ante Desastres

→ Itrend: el instituto público que busca convertir a Chile en un modelo de resiliencia ante desastres – CPI

→ De un Chile vulnerable a un Chile resiliente – Itrend

Foto de Vladimir Srajber: https://www.pexels.com/es-es/foto/nubes-de-tormenta-dramaticas-sobre-garesnica-croacia-38626294/

Escrito por

Angel Morales

Ingeniero Comercial y Magíster en Innovación UC con experiencia en innovación social en Servicio País, Fundación América Solidaria y TECHO; experiencia en la Incubadora de Negocios INACAP y Transforme Consultores; trayectoria como Docente en U. Santo Tomás y U. Mayor, y Tutor MBA UDD. Actualmente Director Ejecutivo en UDD Ventures.