article img
Mundo Emprendedor

Cinco aprendizajes de un mentor que todavía sigue aprendiendo

Corría el año 2014 cuando fui a conversar con Michael Yorston, Director Ejecutivo de UDD Ventures en ese momento. Recuerdo que me invitó a participar como mentor y, honestamente, aun cuando estaba seguro de tener algo valioso que aportar, no tenía ni idea que iba a recibir.

A lo largo de esta década he tenido la oportunidad de acompañar a cientos de emprendedores en UDD Ventures, colaborar con LaunchX, y más recientemente participar en programas como Incuba e Incuba TEC de la Universidad del Desarrollo. Y el mayor regalo de estos años no han sido los reconocimientos ni los honorarios, sino los aprendizajes. Porque, curiosamente, mientras más mentorías realizo, más consciente soy de todo lo que aún me queda por aprender.

 

Estos son cinco aprendizajes que me gustaría compartir con otros mentores.

 

1. El éxito del mentor no se mide por la cantidad de unicornios

Hace poco más de un año me sentía algo triste. Después de haber mentoreado más de cien emprendimientos, sentía que no había logrado mucho. Ninguna de esas empresas se había convertido en unicornio y, para ser sinceros, mi propio emprendimiento estaba atravesando un momento complejo y necesitaba un buen pivot.

Entonces recibí una noticia inesperada: había sido elegido Mentor del Año en UDD Ventures. Ese reconocimiento me hizo comprender algo importante. Paradojicamente, los mentores solemos sobreestimar nuestro impacto y, al mismo tiempo, subestimarlo. El éxito de una mentoría no se mide por cuántos millones levanta una startup, sino por las conversaciones, decisiones y aprendizajes que ayudamos a facilitar. Al final, los protagonistas siempre son los emprendedores.

Pregunta de reflexión

¿Con qué criterio estás evaluando tu aporte como mentor?

 

2. Nunca subestimes la capacidad de crecimiento de un emprendedor

Hace algunos años escuché una idea de negocio que me pareció poco realista. Honestamente, pensé que tenía muy pocas posibilidades de prosperar. Meses después, me encontré con una sorpresa: aquella empresa aparecía en el diario como uno de los emprendimientos más exitosos del año.

¿Me había equivocado? Sí y no.

Mi evaluación de ese momento probablemente era correcta. Existían brechas importantes. Pero los emprendedores hicieron algo extraordinario: reconocieron esas brechas, trabajaron sobre ellas y se transformaron en una mejor empresa. Aquello me recordó que la mentoría no consiste en predecir el futuro. Los emprendedores evolucionan. Los equipos aprenden. Las personas cambian. Y, afortunadamente, el potencial humano suele ser mayor que nuestras proyecciones.

Pregunta de reflexión

¿Diferencias el estado actual de un emprendimiento de su potencial futuro?

 

3. Algunas veces terminas admirando más de lo que entregas

Recuerdo una sesión con un equipo que llevaba años intentando desarrollar un marketplace. Mi impresión inicial era que estaban esforzándose demasiado en una idea extremadamente difícil.

Pero mientras conversábamos descubrí algo fascinante. Para hacer funcionar esta idea de negocio habían construido exitosamente una empresa de logística y una agencia de marketing. Poseían una experiencia enorme y habían desarrollado capacidades que muchas empresas pequeñas envidiarían.

Simplemente me saqué el sombrero. No sabía cómo decirles que quizás el marketplace no era la mejor alternativa. Pero, en lugar de quedarme atrapado en esa idea, decidí hacer algo distinto: poner mi energía en ayudarlos a pensar cómo transformar ese marketplace en un negocio más potente.

Con el tiempo comprendí que el mentor no está para imponer su visión, sino para ponerse al servicio del sueño del emprendedor.

Pregunta de reflexión

¿Te enfocas en ver algo que ellos no ven o te enfocas en solo tu punto de vista?"

 

4. La mentoría es una relación de generosidad

Cada cierto tiempo me encuentro con empresas con las que pienso: "Qué entretenido sería trabajar con ellos". Después de todo, además de mentor, soy consultor y muchas veces veo oportunidades reales de negocios. Pero siempre me ha dado pudor cruzar esa línea. Me incomoda que una relación construida sobre la confianza pueda confundirse con una propuesta comercial.

Con los años he llegado a valorar esa distancia. La magia de la mentoría funciona porque existe generosidad y libertad. El emprendedor sabe que estoy ahí para ayudar, no para vender. Y esa confianza es demasiado valiosa como para ponerla en riesgo.

Al final, uno descubre que la mentoría es una manera de devolver lo recibido. Ninguno de nosotros llegó hasta aquí solo. Todos tuvimos profesores, colegas, jefes o amigos que dedicaron tiempo a escucharnos, desafiarnos o simplemente creer en nosotros. La mentoría es una forma de continuar esa cadena de generosidad.

Pregunta de reflexión

¿Qué harías tú si tienes una oportunidad de negocios con un mentoreado, como encuadrarias esta nueva forma de relacionarte?

 

5. Los jóvenes están emprendiendo en un mundo distinto al que nosotros aprendimos

Desde hace tres años participo como mentor en LaunchX, un programa de emprendimiento para estudiantes de secundaria que reúne jóvenes de más de cien países para crear y lanzar una startup real en apenas cuatro semanas.

Y, honestamente, una de las cosas que más me ha sorprendido desde 2023 hasta hoy es la velocidad con la que estos jóvenes son capaces de construir. Lo que para mi generación (millenial) podía tomar meses, ellos lo hacen en semanas.

Prototipan con una rapidez impresionante. Venden por internet con una naturalidad que sigue sorprendiéndome. Programan herramientas, utilizan inteligencia artificial y son capaces de validar ideas a una velocidad que hace diez años parecía ciencia ficción.

Y lo más increíble es que para graduarse del programa. estos proyectos deben lograr ventas reales antes de que termine el programa. Los emprendedores más jóvenes me recuerdan constantemente que el mundo está cambiando más rápido de lo que imaginamos y que una parte importante de nuestro trabajo consiste en mantener la curiosidad para seguir aprendiendo.

Pregunta de reflexión

¿Tus años de experiencia te están ayudando a comprender el futuro o te están haciendo aferrarte al pasado?

 

Conversación a conversación

Cuando conversé con Michael Yorston en 2014 jamás imaginé cuánto me cambiaría aquella invitación. Diez años después, sigo convencido de que los mentores no transformamos el mundo a través de grandes discursos. Lo hacemos conversación a conversación. Y muchas veces, sin siquiera saberlo, una pregunta hecha en el momento correcto puede cambiar una vida. Pero quizás el mayor privilegio de esta labor es otro. Descubrir, una y otra vez, que mientras acompañamos el crecimiento de otros, también seguimos creciendo nosotros. Porque los mejores mentores, probablemente, nunca dejan de ser aprendices.

Pregunta final

¿Ejerces la mentoría desde la necesidad de demostrar lo que sabes… o desde la alegría de seguir sorprendiéndote?

Escrito por

Jorge Sanz - Guerrero

Ingeniero Civil Mecánico, Magíster en Ciencias de la Ingeniería, Master in Manufacturing Engineering. Profesor en UDD, Consultor en OTECAT y Mentor en UDD Ventures.