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Una nueva Constitución en base a la innovación, ¿por qué no?

¿Será incorporada la innovación en la nueva Constitución? Los acontecimientos que estamos
viviendo como país son producto de las convulsiones sociales propias de una época de cambios como la que nos tocó vivir. La evidente necesidad de modificaciones muestra el complejo momento de nuestra realidad actual, y al igual que la innovación, es necesario estudiar, testear, y sacar conclusiones.

No se puede esperar variabilidad en un proceso si todos los pasos son exactamente los mismos per saecula saeculorum. La definición de innovar toma en estos momentos un peso fundamental, al no solamente proponer soluciones poco convencionales, sino por sobre todo al enfocarse en el diseño de preguntas inéditas que al intentar responderlas nos lleven por añadidura a generar nuevo valor.

Si digo que la innovación es la llave del desarrollo sostenible a nivel global, no exagero. Y esto no solo tiene que ver con el volumen de inversión en I+D que hacen los países OCDE, por ejemplo, sino que además tiene mucho que ver con el estado mental de la población, que es quien mueve la nación. Creo que como país nos hace falta una discusión profunda sobre la ética ciudadana, y el rol individual-colectivo de los chilenos y chilenas en la materialización de un estado de desarrollo humano superior para los próximos 30 años de historia.

Un claro ejemplo es el de Israel y la forma en que abordaron la problemática hídrica, tema en el cual son referentes en la actualidad, así como en los avances en innovación agrícola y reciclaje. O también el caso de Singapur, país que hace 2 años dio a conocer al mundo que destinarían aproximadamente 11.970 millones de euros para fomentar los próximos 5 años la inversión en I+D con foco en cuatro áreas tecnológicas definidas: sistemas de producción avanzada e ingeniería, área de la salud y de las ciencias biomédicas, servicios y economía digital y soluciones urbanas sostenibles.

Hay puntos en los cuales se debe avanzar si es que queremos aumentar nuestro nivel de innovación, productividad, y calidad de vida, sobre todo si es que estimamos que el emprendimiento como tal sea uno de los motores de desarrollo del país en los próximos treinta años.

La innovación puede ser una pieza clave en el engranaje del Chile que esta generación de jóvenes está cambiando. Desde los más jóvenes hasta los adultos mayores podrían ver los beneficios de una economía, y sociedad, basadas en la innovación, el impacto social, y la sustentabilidad en los años venideros. Optimizando y cuidando los recursos naturales, desarrollando tecnologías para entregar una mejor calidad de vida a los que tengan capacidades diferentes, empleando innovación abierta para problemáticas empresariales complejas, y ser el día de mañana una potencia regional en base al conocimiento de exportación del sur del continente para el resto del mundo.

Tenemos la oportunidad de ser un mejor Chile, ser un faro para el resto de Latinoamérica y generar las condiciones para que todos nuestros compatriotas tengan una calidad de vida superior.

Estamos viviendo nuestro ‘propio proceso de Transformación Digital como país’, por lo que enfrentaremos diversos obstáculos como sociedad. Sin embargo, debemos seguir levantándonos cada mañana para crear ese nuevo Chile que nos provea a todos de un futuro exitoso y lleno de nuevos desafíos.

 

FUENTE: El Mostrador

Photo by mauro mora on Unsplash

Escrito por

Angel Morales

Ingeniero Comercial y Magíster en Innovación UC con experiencia en innovación social en Servicio País, Fundación América Solidaria y TECHO; experiencia en la Incubadora de Negocios INACAP y Transforme Consultores; trayectoria como Docente en U. Santo Tomás y U. Mayor, y Tutor MBA UDD. Actualmente Director Ejecutivo en UDD Ventures.

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