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L.O.V.E. del emprendimiento en tiempos de Crisis / Opportunities.

Hoy el mundo vive cuatro crisis que representan en un sentido figurativo estar enfrentándonos a un mar con mucha turbulencia y grandes olas que debemos superar una a una. Tanto la crisis social, económica, sanitaria y ambiental son sinónimos de inestabilidad e incerteza; cada una posee complejidades de corto, mediano y largo plazo y a ninguna de ellas podemos quedar indiferentes. Somos nosotros como sociedad los que debemos ver cómo hacemos frente a esta nueva dinámica que nos presenta nuestra existencia. 

 

Ya han pasado varios meses y en el plano económico hemos visto empresas líderes en distintas industrias con problemas de flujo de caja, otras que han quebrado, millones de empleos perdidos y, en general, todos continúan buscando reinventarse en este entorno. Hay que repensar estos modelos que se veían tan robustos y demostraron ser tan débiles como un emprendimiento o startup en etapa inicial.

 

Se dice que las crisis siempre traen oportunidades.... eso lo sabemos, pero una cosa distinta es vivirlo en carne propia. Las crisis dan miedo e inmovilizan en un principio, para luego, en una capacidad adaptiva increíble comenzamos a ver nuevas opciones que incluso pueden ser mejores de las que teníamos en distintos ámbitos. Hace poco tiempo escuchaba a un CTO de una gran empresa señalar lo siguiente: “Creo que si nos hubiesen preguntado a cada uno de nosotros antes de esta pandemia para cuándo el mundo estaría condiciones de tener teletrabajo, e-commerce en los volúmenes que vemos hoy, clases en línea, entretenimiento vía LIVE, telemedicina, etc. La respuesta de seguro hubiese sido en el 2030 a lo menos”. Bueno, la pandemia aceleró todo; nuestras decisiones, la forma de mirar la vida y ver nuevas oportunidades en este entorno complejo.

Según expertos esta crisis destruirá 30% de empresas y, a su vez, surgirán otras 30% que jamás imaginamos. Nuevos modelos de negocios que siendo más ágiles socavarán el posicionamiento de empresas lentas en sus decisiones y que provocarán su extinción. 

En esta entrega haré referencia al concepto de oportunidades que se gatillan en momentos de crisis y, como tanto, los individuos, emprendedores y empresas tienen mucho que decir al respecto. 

Para comenzar veamos la definición de la RAE de Oportunidad: Momento o circunstancia oportunos o convenientes para algo

Interesante esta definición que indica que dadas ciertas circunstancias existen espacios temporales que se hacen convenientes para algo… Ese “algo” es lo que hay que buscar hoy, que nos pueda estar dejando esta pandemia como lección de vida que sirva para las generaciones futuras. 

 

En lo personal creo que es factible obtener múltiples lecciones de esta crisis, ese “algo” podría ser:

  • El cuidar al planeta.
  • Dejar el piloto automático y comenzar a disfrutar lo esencial de la vida. 
  • El entender que dependemos de otros para sobrevivir.
  • Lo frágil que es nuestra existencia.

 

En fin, dado lo anterior, debemos plantearnos la siguiente pregunta: ¿qué haremos para buscar oportunidades en este entorno? 

¿Pero qué es realmente una oportunidad? Depende de quien lo diga: 

  • Los emprendedores señalan que donde hay un problema existe una oportunidad. Efectivamente, éstos buscan dolores no resueltos en la sociedad y desarrollan soluciones a esa problemática de una manera innovadora.
  • Las empresas indican que una oportunidad es lograr una ventaja competitiva sobre sus competidores. En efecto, para mantener una posición competitiva las empresas deben siempre mirar al mercado y sus tendencias para adelantarse e incorporar capacidades que le permitan mantenerse en el tiempo. 

Para las personas en general hoy es una gran oportunidad de aprender, desaprender, reinventarse, adaptarse a nuevos entornos y, en general, buscar convertirse en alguien más valioso en el mercado. Según el World Economic Forum las competencias requeridas para los próximos años se relacionan con habilidades TI y competencias relacionadas con inteligencia emocional, adaptabilidad, innovación y creatividad. Es en estas materias donde las Universidades tienen mucho que aportar con el desarrollo del talento futuro que se requiere en las organizaciones. 

Hace unas semanas escuché en un webinar a Roberto Muzzo señalar que: “sería importante que a estudiantes de ingeniería comercial les enseñarán programación como parte del currículo para generar un mindset TI que les permita agregar valor al incorporarse al mundo del trabajo no solo en temas de negocios como lo es actualmente”. Esto es una muestra de las reales oportunidades que se presentan en el mundo de la educación, tanto para los académicos y universidades, respecto a cambiar el modelo vigente de educación y centrarse en modelos dinámicos que estén en coherencia con las necesidades del entorno.

Respecto a emprendedores, mentores y empresas, qué significancia tiene este período que estamos viviendo:

Para los emprendedores es una gran oportunidad para revisar sus modelos de negocios, buscar nuevas formas de hacer las cosas, aprovechar las señales que da el mercado para crear soluciones disruptivas y, en general, marcar tendencia en el futuro inexplorado. 

Para los mentores es una gran oportunidad para motivar a sus mentees a explorar otras soluciones, iterando sus modelos de negocio en pos de lograr mejoras en sus procesos, mejorando venta y logrando un escalamiento acelerado. 

Para las empresas es una gran oportunidad para adaptarse, buscando alianzas para innovar, haciendo más planas sus estructuras, siendo más ágiles tanto en su toma de decisiones como en la conformación de células que puedan dar respuesta a dolores de sus clientes en el corto plazo e ir iterando soluciones más globales o diferentes.

Esta es una gran oportunidad para que las empresas coloquen al cliente al centro de sus decisiones, tengan a la innovación al centro de su estrategia, consideren la adaptación como un gen primordial en su core y tengan un propósito real y transparente.

Lo importante es que las empresas “tradicionales” se adapten y no vuelva a suceder lo que les pasó con las nativas digitales; la cuales al parecer vivían en un mundo paralelo y que con el COVID pasó a ser la “nueva realidad”. En muchos casos éstas últimas pasaron a las denominadas brick and mortar en valores bursátiles por mucho. Todo esto se debió a la escasa agilidad de grandes corporaciones versus emprendimientos ágiles, rápidos para moverse, con estructuras internas flexibles y con foco en sus clientes.  

Es relevante lo señalado por Matías Muchnik CEO de NotCo en junio recién pasado quien señaló respecto a las oportunidades: “hoy es el momento de emprender e innovar con compañías disruptivas para desplazar a los grandes players.” Esto se observa al menos en USA, donde los grandes ganadores del e-commerce en alimentación son los pequeños players, que tienen capacidad de adaptación importante y han resuelto los problemas, que los grandes ni siquiera lo han visto aún o les cuesta mucho resolver. 

Por último, quiero hacer referencia a un posteo de Angel Morales Director Ejecutivo de UDD Ventures, respecto a lo que dice Rita McGrath de Columbia Business School, del porqué la innovación corporativa no está funcionando, donde señala que solíamos pensar en un entorno competitivo como una especie de equilibrio con largos periodos de estabilidad entre interrupciones sísmicas. Esto llevaba a las empresas a establecer sus clásicos planes estratégicos de largo plazo pensando en este continuo de estabilidad. Con la crisis que estamos viviendo y la inestabilidad que se provoca, todo será distinto a futuro y a quienes postulan que las organizaciones deben tener planes a 7/30/100 días, para tener la capacidad de reaccionar frente a las interrupciones sísmicas que seguirán existiendo. Creo que esta nueva mirada permitirá mejorar los procesos de innovación corporativa.

Concluyo con las cuatro grandes oportunidades para las organizaciones:

  1. Deben centrarse en el cliente 
  2. Considerar la innovación al centro de su estrategia
  3. Tener un propósito claro y transparente
  4. Incorporar la sustentabilidad como fundamental en su accionar.

Como señala Darwin no sobrevive el más fuerte, sino el que tenga la capacidad de adaptarse a los cambios. 

Bienvenidos todos a esta nueva era del cambio infinito y, también porque no decirlo, bienvenidos a la era de las oportunidades infinitas.

Los espero en la tercera entrega de V: Value.

Escrito por

Cristián Zepeda

Ingeniero Civil Electricista PUCV y MBA PUC. Gerente de Ventas en Walmart Chile y mentor en UDD Ventures. Conocimientos relevantes en gestión comercial y operacional para diversas industrias, tales como: retail, mercado financiero y empresas de servicio.

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